INTRODUCCION A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Desde el inicio de la era de los ordenadores, los especialistas en informática han tratado de desarrollar técnicas que permitan a las computadoras actuar como lo hace el ser humano. Una de las bases de apoyo de esta nueva forma de diseñar un programa es la Inteligencia Artificial. Se conoce como Inteligencia Artificial una nueva forma de resolver problemas dentro de los cuales se incluyen los sistemas expertos, el manejo y control de robots y los procesadores de lenguaje natural. Un conjunto de las técnicas de la I.A. se están aplicando recientemente en la construcción de sistemas expertos, que permiten a los ordenadores ayudar al hombre a resolver problemas y en la toma de decisiones. Esta nueva forma de enfrentarse a los problemas va a producir en los próximos años una revolución dentro de la naciente relación entre el usuario y el ordenador, comparable a la introducción de los microordenadores en todas las oficinas y hogares. Por una parte ayudará a la resolución de situaciones que antes, por su complejidad, eran casi imposibles de tratar mediante la programación tradicional, y por otra, racionalizará y clarificará la información accesible al usuario, es decir, resumirá y simplificará la información, destacando sólo aquella que es realmente importante para las necesidades del usuario.

Considere, por ejemplo, el problema de diseñar un programa de entrenamiento para el personal de ventas de una empresa, donde los productos y servicios de cara al cliente están cambiando constantemente. Se puede enseñar la técnica de ventas en general, pero los aspectos específicos de cada producto seguramente habrán cambiado al tiempo de terminar el curso. Imagine en lugar de esto un programa capaz de interaccionar con el vendedor haciéndole preguntas y recomendándole las opciones apropiadas: sería igual que tener para cada vendedor un especialista puesto al día constantemente sobre los nuevos productos. El programa contará con un sistema asequible y sencillo que permita modificar la información que maneja y renovarla constantemente; además, el cambio del programa será realizado por los especialistas del producto en la empresa y no será necesaria la intervención de un programador de ordenadores. Este es un ejemplo posible de lo que llegará en los próximos años. Pronto aparecerán también puestos de información inteligentes dentro de cada departamento de las fábricas, capaces de manejar más datos y de forma más compleja que los actuales ordenadores. La utilización de estos terminales por parte de los jefes de departamento o sección les permitirá controlar más actividades y de una forma más ordenada, lo que redundará en el incremento de la cantidad y calidad de las decisiones que pueda tomar. Estas posibilidades que se vislumbran están llevando a la mayoría de las grandes empresas de todo el mundo a crear departamentos de investigación en el campo de la IA. y a rescatar de las universidades el conocimiento sobre los sistemas expertos que éstas poseen y que han venido elaborando desde la década de los años sesenta. El salto de las universidades a la industria lleva consigo que el mercado de las aplicaciones de IA. esté empezando a expandirse; los primeros resultados prácticos se están comercializando ya en los países más avanzados (Estados Unidos, Japón, Francia e Inglaterra).

La génesis de la Inteligencia Artificial

A finales de la segunda guerra mundial aparecieron en escena los primeros grupos de investigación que intentaban desarrollar una máquina capaz de manejar de forma automática datos y números y llevar a cabo complejas operaciones matemáticas. Dentro de ellos se podían distinguir dos tendencias: por una parte, aquellos que pensaban que las instrucciones fundamentales de funcionamiento de una máquina de tales características debían ser los operadores lógicos “AND”, “OR”, “NOT”, y, por otra, aquellos que veían mucho más ventajoso utilizar los operadores numéricos”+”, ordenadores hizo que se diseñaran y construyeran en base a los operadores matemáticos, que poseen una capacidad de manejar números muy buena, aunque fallan bastante en el manejo de la lógica. Con el paso de los años los grupos de investigación basados en los operadores lógicos fueron abriéndose camino dentro de las universidades y dando los primeros pasos en lo que hoy llamamos IA. El camino fue largo y costoso, ya que los resultados obtenidos consistían en sistemas lentos en la ejecución y el producto final no era lo suficientemente práctico. Finalmente, y debido a un factor externo como es el desarrollo de la microelectrónica, que impulsó la construcción de una nueva generación de ordenadores de mayor capacidad, y a su rapidez y menor coste, se ha provisto a la Inteligencia Artificial del hardware apropiado a sus necesidades. Tradicionalmente se divide la Inteligencia Artificial en tres grandes aplicaciones: los procesados de lenguaje natural que facilitan la comunicación del ordenador con el usuario, la robótica y todo lo asociado con la visión y manipulación de objetos y los sistemas expertos, basados en el almacenamiento del conocimiento de un experto.