
Se desarrollarán sistemas de robótica avanzada a partir de los trabajos actuales en identificación de patrones, aprendizaje y resolución de problemas. Además, los Laboratorios Japonés de Ingeniería Mecánica y Electromecánica investigan sensores visuales y táctiles, manipuladores, sistemas pedestres de desplazamiento, manos con dedos flexibles, etc. Uno de los objetivos es desarrollar un robot para entornos peligrosos. Dicho robot tendrá: un elevado nivel de movilidad brazos flexibles con múltiples articulaciones y dedos capacidad autónoma de control.
Tales robots tendrán también un elevado nivel de capacidad sensorial. Serán videntes y tendrán capacidad táctil. Además, estarán equipados para detectar radioactividad, rayos infrarrojos, ultrasonidos, radiaciones de microondas, gases tóxicos, etc. Es decir, serán capaces de oler, oír, etc. con una capacidad sensorial más avanzada que la de los seres humanos. Otro objetivo será modularizar los sistemas robóticos a fin de poder configurarlos para diferentes aplicaciones. Los diferentes programas de investigación se centran (ver Togai, 1984) en:
movilidad. Se desarrollarán mecanismos que permitan a los robots subir escaleras, andar por terrenos escarpados, escalar paredes y trincheras, etc. Es decir, aprovechar al máximo las ventajas de la locomoción pedrestre y rodada
— manipulación. Estos dispositivos poseerán una gran variedad de geometrías y un elevado grado de libertad. Podrán detectar presión, torsión y otras variables físicas. Tendrán una elevada fiabilidad, serán tolerantes al fallo y tendrán capacidad de autodiagnóstico
sensores. Podemos esperar el desarrollo de sistemas de visión verdaderamente estereoscópicos (tridimensionales): sensores táctiles para detección de corte, fuerza y desplazamiento; y sistemas que aprovechen otros fenómenos eléctricos, acústicos y radiantes
— control autónomo. Los robots tendrán sistemas autónomos de navegación que les darán capacidad de movilidad inteligente. Recursos autónomos facilitarán toma de decisiones a nivel local para hacer frente a nuevas circunstancias ambientales
telepresencia. Los robots tendrán que enviar al operador humano información de telepresencia. Esta tecnología requiere medir el movimiento humano, configurar sistemas antropomórficos y proporcionar efectos adecuados de telepresencia.
— sistemas de alimentación energética. Será necesario reducir el tamaño de las unidades actuales de alimentación, haciéndolas energéticamente más eficaces y robustas, para que puedan trabajar en entornos nocivos. Se desarrollarán accionadores miniatura y unidades de elevado par de potencia;
— lenguajes de control. Se desarrollarán lenguajes convivenciales para control de robots que mejorarán las interfases hombre robot. Al mismo tiempo, los robots entenderán el lenguaje natural.
Estas diferencias áreas de interés, aunque no son una lista exhaustiva, de los programas japoneses de investigación han sido recogidas en los programas de I+D (investigación y desarrollo) europeos y americanos. Estos esquemas de investigación nos ayudan a visualizar las características de los robots que irán apareciendo en un futuro más o menos inmediato. Estos dispositivos tendrán una elevada movilidad y una extensa gama de capacidades sensoriales, algunas de ellas desconocidas en las especies biológicas. También, dependiendo del éxito de las investigaciones en Al, podrán tomar decisiones, resolver problemas, aprender y efectuar otras tareas cognoscitivas.
SISTEMAS PARLANTES
La importancia de las investigaciones en Al sobre sistemas parlantes y de comprensión del lenguaje. Ya se dispone de varios productos que aprovechan los trabajos en Al para proporcionar diversos grados de competencia en el manejo del lenguaje. Hacia 1980 resultó obvio que los sistemas de identificación del discurso, por ejemplo, eran una posibilidad práctica en diversas aplicaciones. Welch (1980), entre otros, vio el control por voz útil en los siguientes entornos industriales: las manos del trabajador están ocupadas se requiere movilidad durante la entrada de datos el trabajador tiene que monitorizar una pantalla o cualquier otro dispositivo óptico el entorno no permite el uso de teclado.
Estos requisitos estimularon el desarrollo de sistemas de reconocimientos de voz en sectores industriales y en otros campos de aplicación. Logos es uno de los más exitosos sistemas de reconocimiento de voz. Ha sido desarrollado por Lógica empleando técnicas diseñadas por el organismo gubernamental JSRU (Joint Speech Research Unit). Este sistema diseñado para discursos continuo puede manejar vocabulario de varios cientos de palabras. Incluye, además, recursos para reducir la sensibilidad del sistema a variaciones inducidas por la posición del micrófono y el ruido de fondo. Este tipo de sistema encuentra aplicación en la fábrica, la oficina, la escuela, los hospitales, etc. Es una de las nuevas unidades de reconocimiento de voz que cambiarán las formas de trabajo en muchos contextos laborales.
En 1984 el programa Alvey incluía un procesador de palabras controlado por voz, un estudio piloto para demostrar la viabilidad del proyecto. En este contexto, la empresa Plessey intenta desarrollar un procesador de textos activado por instrucciones habladas que posiblemente se comercializarán a un precio muy competitivo. La entrada por voz es, cada vez más, una opción realista para muchos ordenadores y sistemas computarizados. Por ejemplo, el ordenador Profesional de Texas Instruments ofrece posibilidad de reconocimiento de voz. Texas la llama “gestión hablada y telefónica”, y se siente muy optimista respecto a sus posibilidades de comercialización. La tarjeta de reconocimiento de la voz crea caracteres de modo semejante a la entrada por teclado. Como ocurre a casi todos los sistemas de identificación de voz, el Profesional de Texas Instruments requiere que el usuario le enseñe a distinguir su voz. Se usan palabras o frases claves para activar los comandos, por ejemplo, para controlar el desplazamiento del cursor. El fabricante reconoce que el sistema mejora con la práctica, es decir, después de haber identificado algunas palabras (huellas vocales). El nivel de competencia del Profesional, aunque limitado a un margen restringido de instrucciones, indica que la entrada por voz será una de las Interfases hombre/máquina preferidas.

Belén Stettler, oriunda de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina, cuenta con 35 años y es Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires (UBA). A lo largo de sus 13 años de trayectoria en comunicación política, ha trabajado como consultora en Buenos Aires, especializándose en estrategia, investigación y comunicación directa. Ha dirigido equipos de comunicación en diversas campañas. Su experiencia incluye roles importantes en la Obra Social del Personal de Seguridad Pública de Buenos Aires, la Vicejefatura de Gobierno de Buenos Aires, Claves Creativas, Ford Argentina y AkzoNobel, iniciando su carrera en Grupo Suessa Organización Empresaria.
