Robot y su inteligencia artificial

Robot y su inteligencia artificial

El robot personal Hero 1 de Heath tiene capacidad de reconocimiento y síntesis de la palabra hablada (gracias a su controlador de separación entre palabras puede crear una entonación muy similar a la voz humana). Desde el punto de vista de la Al su recurso de identificación de voz son muy primitivos. En vez de tratar de comprender las diversas partes de la frase, se limita a contar las sílabas. Tanto Topo como Hero precisan la asistencia de los seres humanos cuando se agotan sus baterías. El usuario humano tiene que enchufar los robots a la línea de corriente para recargar sus baterías, para ello se aprovechan normalmente las horas nocturnas. Por el contrario, el RB5X busca el enchufe y se conecta él mismo para recargarse cuando sus baterías alcanzan determinado mínimo. El RB5X puede incluir un sintetizador en tarjeta enchufables y un brazo. Robotics International está desarrollando el robot Genus, que se espera tenga un precio alrededor de la 750.000 ptas. Se cree podrá realizar una extensa gama de funciones domésticas, incluido el manejo de la aspiradora, servicio de bebidas refrescantes y transporte. Las limitaciones de competencia de los robots personales reflejan el estado incipiente de la Al. Por ejemplo, es fácil para un ser humano identificar entre un plato sucio y un plato limpio antes de proceder a su lavado, pero un robot tiene grandes dificultades para hacer esta distinción. Habrá que desarrollar un eficaz software cognoscitivo antes de que los robots domésticos puedan efectuar las tareas que los humanos consideramos rutinarias y usuales.

En una reunión de la Royal Society británica celebrada en febrero de 1984, el profesor Les Valiant de la Universidad de Harvard hablando sobre lógica matemática y lenguajes de programación comentó anecdóticamente las dificultades de la Al en el caso del robot domnéstico se va a ir de vacaciones y el robot se va a hacer cargo de la casa durante un mes, pero de pronto se acuerda de que no le dijo al robot que le diese de comer al perro; o incluso peor, se le olvidó programarlo para que reconociese al perro o no sabe cómo programarlo para que lo reconozca. Una vez más queda de manifiesto la importancia de las facultades cognoscitivas (aprendizaje, comprensión, percepción, etc.) para la ejecución de las tareas simples.

La incorporación de competencia cognoscitiva a los artefactos depende de la resolución de ciertos problemas de representación de conocimientos y de otras áreas. El profesor Valiant dijo que el cálculo proposicional, la forma más sencilla de lógica simbólica, puede facilitar la programación de robots en la realización de tareas cognoscitivas y de aprendizaje sofisticadas. Por ejemplo, un programa para que el robot pueda identificar un perro utilizará elementos con los que el robot ya está familiarizado (v. g.: perro animal y NO gato y tiene cuatro patas). El uso de “oráculos” (orales) y de la “forma normal conjuntiva” (cnf: conjunctive normal form) facilita también el aprendizaje de habilidades en robots domésticos y de otros tipos (ver Durharm, 1984). El desarrollo de los robots domésticos depende en gran parte del desarrollo de eficaz software cognoscitivo. Los progresos generales en Al influirán sobre el área doméstica al igual que sobre otros sectores sociales. Cabe esperar el diseño de robots reprogramables para efectuar simples y claramente definidas tareas. Tales robots no serán inteligentes, la contribución de la Al en este campo es acelerar la llegada de robots domésticos, que, al igual que los robots en otras áreas, efectúen tareas difíciles de modo flexible y creativo comportándose como los seres humanos.

Los robots de mañana

En el futuro los robots tendrán un amplio margen de competencia y capacidades. No será necesario que todos los robots tengan flexible y completo nivel de inteligencia. Los robots especializados tendrán capacidades específicas y no precisarán habilidades necesarias para tereas anejas. Simultáneamente es atractiva la idea de un robot de propósito general, un sustituto del ser humano, que puede pasar de una tarea a otra sin muestras de fatiga. Los progresos en Al determinarán los niveles de competencia de los robots más inteligentes.

Es importante no sobrestimar la competencia de los robots actuales. Davies, 1984, escribe: “los robots actuales son ciegos, mudos y sordos”. Sin embargo, aún tienen pendientes muchas aplicaciones en diversos campos. Por ejemplo, las sillas de los impedidos se están complementando con brazos de robots, aunque los costes son todavía prohibitivos. Con mejores sensores y potencia de computación incorporada, los robots industriales encuentran mayor flexibilidad en los entornos fabriles. Y los prototipos experimentales aprovechan progresivamente los últimos avances de la investigación en Al. En 1983, el Ministerio Japonés de Comercio Internacional (MITI)lanzó un proyecto para el desarrollo de robots capaces de trabajar en entornos perjudiciales para los seres humanos. Los objetivos del proyecto eran: el desarrollo de robots especiales para trabajar en plantas nucleares y en las estaciones de investigación submarina. Capaces de actuar en situaciones catastrófica, operaciones de mantenimiento y tareas avanzadas de ensamblaje desarrollo de tecnologías genéricas tales como mecanismos móviles, manipuladores, sensores, sistemas de control, y totalización sistémica promoción de la cooperación internacional en materia de investigación a través del progreso de la robótica.

Se considera que los robots de los ochenta, los primeros robots con capacidad de percepción y resolución de problemas, representa la primera generación de robots inteligentes. El proyecto del MITI supone el desarrollo de tecnología con un alto nivel de recursos de Al y capaz de producir una segunda y tercera generación de robots inteligentes. Unimation y otras compañías americanas conscientes del elevado perfil de los proyectos japoneses, han dado prioridad a ambiciosos programas de I+D. El proyecto del MITI aprovechará los resultados de la investigación japonesa en ordenadores de quinta generación (Simons, 1983 obra publicada por Diaz de Santos: “Los Ordenadores de la Quinta Generación”).