La decodificación del discurso aplicada a la tecnología 

La decodificación del discurso depende de que la persona (o máquina) receptora que recibe el mensaje pueda hacer referencia y un núcleo de conocimientos. Una palabra se interpreta dentro de un espectro de expectaciones influidas por un contexto de experiencia lingüística. Cuando nos habla un amigo, inconscientemente o conscientemente, estamos anticipando tanto las palabras que utilizará como su pretendido significado. Ello sugiere la constante referencia a una base de conocimientos, una circunstancia que tiene implicaciones en el diseño de sistemas artificiales para la comprensión del lenguaje. Fry escribía en 1970:”el lenguaje no se puede decodificar sin conocimientos previos del mismo… Tanto el que habla como el que escucha guardan en su córtex cerebral enormes cantidades de información relativas al lenguaje que utilizan”. Son los neurofisiólogos los que tienen que descubrir cómo este conocimiento lingüístico se distribuye en estructuras cerebrales.

Cuanto más complejo es el conocimiento almacenado, más difícil es en los procesos mentales acceder rápidamente a él en la identificación de patrones. Una búsqueda secuencial sobre todos los conocimientos sería obviamente ineficiente. Por eso se utilizan diversas estrategias de búsqueda que permiten que la persona se centre en áreas específicas de conocimientos relevantes para las tareas que tiene entre manos. En los seres humanos también existe una gran variedad de limitaciones fisiológicas que determinan la efectividad de comprensión del lenguaje. Por ejemplo, la velocidad de comprensión debe ir pareja con la velocidad del discurso; y las frases deben comprenderse conforme se van diciendo las palabras cronológicamente (a veces se han de decir varias palabras para poder comenzar el análisis). Las personas, como los ordenadores, varían, en su competencia de comprensión del lenguaje. Ello puede o no indicar la existencia en las personas tanto de mecanismos lingüísticos comunes como dispares.

Los mecanismos de comprensión de las palabras impresas y habladas están relacionados con los mecanismos de percepción a identificación de patrones. Como en otras formas de proceso de la percepción, el lenguaje se analiza mediante una combinación de dos mecanismos de clasificación: Mecanismos de abajo arriba controlados por datos donde los procesos relevantes son estimulados por señales que llegan al sistema (en el caso del lenguaje, los ojos y los oídos). De abajo arriba significa que el análisis comienza al mínimo nivel de información datos sensoriales. Mecanismos de arriba abajo activados por conceptos donde el análisis comienza con expectativas y pistas siempre disponibles. Los procesos guiados conceptualmente ayudan a enmarcar las expectativas sobre la información esperada acerca del tema tratado (sabía lo que iba a decir). En este caso el análisis va desde estructuras de alto nivel a datos de bajo nivel.

Se supone que en la comprensión del lenguaje y en otros actos perceptivos trabajan juntos tanto los planteamientos activados por datos como los activados por conceptos. De nuevo ello nos determina las expectativas de un sistema de Al diseñado para trabajar en cuestiones de lenguaje. Uno de los requisitos podría ser rutinas de software para el manejo de palabras sueltas, clases gramaticales (nombres, preposiciones, etc.), y componentes específicos de frases (frases nominales, frases verbales, frases preposicionales, etc.). Utilizando la base de conocimientos para comparaciones y otras cuestiones semánticas, otras rutinas pueden integrar los descubrimientos de las anteriores. Las rutinas de arriba abajo de frases y significados permiten que todo el sistema trabaje rápidamente de un modo que es relativamente insensible a errores de análisis sensorial. Pero el sistema puede tener expectativas que nunca ocurrirán, y por tanto, puede ser sensible a correcciones activadas por rutinas de datos. En los sistemas humanos de comprensión del discurso, e idealmente en sistemas análogos de Al, hay posibilidad de abandonar un procedimiento e intentar otro diferente cuando no se obtienen resultados.

La sicología cognoscitiva describe la comprensión del lenguaje en términos de proceso de información que pueden ser interpretados en un contexto informático. Es decir, se ha hablado de cómo el lenguaje permite a los seres humanos codificar redes estructurales en sus sistemas de memoria y expresarlas mediante símbolos hablados y escritos. EI ser humano, al intentar ser amable con sus congéneres, adapta sus expresiones simbólicas a las que considera más adecuadas para sus interlocutoras. El ordenador inteligente para ser más convivencial evolucionará hasta alcanzar un similar potencial de adaptación. Miller y Johnson-Laird (1986) sugieren la comprensión de una frase es análoga al paso de un programa por un ordenador. Al Igual que se compila un programa y posteriormente se corre en el ordenador con los datos relevantes, la persona traduce la entrada en lenguaje natural a un conjunto de instrucciones mentales y decide cómo responder. En esencia este planteamiento se puede considerar como una oferta de semántica de procedimiento. Lo más importante es que este enfoque ofrece un análisis de proceso de información sobre la comprensión del lenguaje que no depende de ningún tipo específico de hardware. El corolario que se desprende de todo esto es que el lenguaje se puede comprender como una matriz de neuronas, una matriz de microcircuitos de silicio o una matriz de cualquiera otros elementos -siempre que los necesarios procedimientos y protocolos estén implícitos en la configuración.