
La tecnología de las telecomunicaciones avanza a la misma velocidad que la computación; en realidad, su marcha es común, ya que cada vez es más frecuente encontrarnos con aplicaciones de telecomunicaciones en las que intervienen de una manera fundamental las computadoras. Hace ya algún tiempo que se están usando redes telefónicas para las comunicaciones de textos, imágenes y sonidos. En Europa la mayoría de ellas son públicas, en cambio en Estados Unidos la mayoría son privadas. Las compañías propietarias de estas redes, además de utilizarlas para su propio trabajo, las alquilan a otras compañías para su uso en diversas actividades, tales como radiodifusión, televisión, transportes, comercio, etcétera. Muchas sociedades comerciales e industriales poseen una centralita telefónica conectada a una de estas redes. Si disponemos de la ayuda de una computadora, conectada a la línea mediante un modulador/desmodulador (módem), podemos también comunicarnos con otras computadoras que dispongan de los mismos elementos.
Digitalización
La evolución tecnológica moderna ha jugado un papel clave en el desarrollo de las modernas telecomunicaciones; la microelectrónica, por ejemplo, con la miniaturización de los componentes. A este respecto cabe destacar las telecomunicaciones a través de fibra óptica y los enlaces que se establecen gracias a los satélites de telecomunicación. Los distintos tipos de señales (datos, imágenes, textos, sonidos, etc.) se pueden digitalizar y transmitir empleando un único medio físico, lo que permite tratar la información, sea cual sea su tipo, de forma homogénea. Esto ha supuesto que se pudiese pasar de un esquema basado en el empleo de una red especial para cada tipo de servicio (teléfono, telex, etc.), a otro en el que una única red sirve de soporte a todos los servicios posibles. Esta nueva concepción se engloba bajo el concepto de Red Digital de Servicios Integrados (RDSI). Además de la ventaja que supone la instalación de una red común para todos los servicios, se obtiene un gran poder de diversificación de la oferta, siendo posible además personalizar los servicios que se brindan dotándolos de «inteligencia», ya sea en los terminales o en la red, gracias al empleo de un hardware y un software adecuados
Nuevas tecnologías y posibilidades
Este entorno, en constante cambio, es un campo abonado para la aparición de nuevos dispositivos y servicios que permiten disponer de lo que se conoce como Servicios Avanzados de Telecomunicación (SAT) y, en especial, de los llamados servicios de valor añadido (SVA), que van más allá de la simple transmisión de la información a través de las redes adecuadas. Como ejemplos de las nuevas posibilidades de las que se dispone en la actualidad, se encuentran los servicios de telefonía móvil, que permiten establecer comunicaciones con estaciones en movimiento gracias al empleo de ondas radio; los servicios telemáticos, que suministran servicios adicionales de las redes de bases de datos informáticas; los servicios audiomáticos, que se suministran a través de una red sonora; y los servicios videomáticos que son servicios de valor añadido a la red de vídeo (todavía en fase experimental).
Entre los servicios móviles cabe mencionar la radiomensajería y la radiotelefonía, tanto de grupo cerrado como de corto alcance. Los servicios telemáticos abarcan desde los servicios deIbertex, pasando por el correo electrónico, el intercambio electrónico de documentos, la transferencia electrónica de fondos, la teleacción, la telealarma y la telemedida. Por su parte, los servicios audiomáticos incluyen la mensajería vocal y el audiotex, tanto pasivo (información grabada) como activo (acceso interactivo a bases de datos de información oral). Los servicios videomáticos se centran en la intercomunicación entre personas o grupos gracias al intercambio de información a través del vídeo, una de cuyas modalidades más conocidas es la llamada videoconferencia.
En cuanto a las perspectivas que ofrecen los sistemas de integración, está previsto que en un futuro inmediato no sólo se integre el acceso a las redes, sino que queden integrados también los propios servicios, lo que agilizará la transmisión y difusión conjunta de voz, sonido estereofónico, datos, texto e imagen fija y en movimiento. Sin embargo, para alcanzar este nivel de intercomunicación es necesario disponer de un tipo de red capaz de soportar cualquier tipo de velocidad. Esta red se conoce con el nombre de Comunicación Integrada de Banda Ancha (CIBA) y, a diferencia de las redes actuales, la gestión de la velocidad de comunicación será dinámica para poder adaptarse de forma conveniente al tipo de información que transmita en cada momento.
Todos estos avances espectaculares han sido posibles gracias a la sustitución de los hilos conductores de cobre como soportes de la transmisión de la información. Esta revolución se inició con la invención y desarrollo de los cables de fibra óptica, a partir de 1970, cables que transportan fotones, es decir luz, en lugar de los electrones de una corriente eléctrica. Estos cables son más ligeros, de menor diámetro y requieren diez veces menos repetidores que los tradicionales cables metálicos. Estos cables son más ligeros, de menor diámetro y requieren diez veces menos repetidores que los tradicionales cables metálicos. Las fibras ópticas han permitido, desde 1995, disponer de una red de ámbito mundial basada en las comunicaciones mediante fibra óptica, capaz de transmitir simultáneamente voz, datos e imágenes.

Belén Stettler, oriunda de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina, cuenta con 35 años y es Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires (UBA). A lo largo de sus 13 años de trayectoria en comunicación política, ha trabajado como consultora en Buenos Aires, especializándose en estrategia, investigación y comunicación directa. Ha dirigido equipos de comunicación en diversas campañas. Su experiencia incluye roles importantes en la Obra Social del Personal de Seguridad Pública de Buenos Aires, la Vicejefatura de Gobierno de Buenos Aires, Claves Creativas, Ford Argentina y AkzoNobel, iniciando su carrera en Grupo Suessa Organización Empresaria.
