Aplicaciones más extendidas y familiares de la informática 

Aplicaciones más extendidas y familiares de la informática 

Terminales punto de venta (TPV)

Los terminales punto de venta constan normalmente de un teclado alfanumérico, uno o dos visores que reflejan los datos introducidos manualmente o a través de lectores de código de barras, una cajita para el dinero y una salida de impresión de tickets. La mayoría de los sistemas que se instalan en los negocios del comercio son modulares, de tal manera que se adaptan al tamaño de dichos negocios. Sus posibilidades comprenden desde el comercio que solamente necesita una caja, hasta los grandes establecimientos, donde hay muchas salidas, y por lo tanto, necesitarán más cajas. El terminal punto de venta realiza las siguientes funciones: optimizar los stocks, tener una alerta permanente sobre la situación del producto para pedir reposiciones, conocer cómo se produce la venta de artículos a nivel de una sección o a nivel global de todo el negocio, e incluso realizar controles propios de la caja: venta por empleado, productividad de las cajeras, etcétera. Una de las aplicaciones más extendidas y familiares de la informática al comercio son los lectores de códigos de barras que hay en las cajas de los supermercados y centros comerciales. El código leído de esta manera no sólo indica el precio exacto a la cajera, sino que permite llevar a cabo una eficaz gestión de stocks, para garantizar que siempre se dispone de cantidades suficientes de los productos para satisfacer las demandas de los clientes.

LAS REDES VSAT

Las nuevas estructuras económicas que se extienden por el planeta y favorecen cada día en mayor medida la llamada «globalización» de la economía hacen que sea imprescindible disponer de sistemas capaces de funcionar con alcance mundial las veinticuatro horas del día. La forma más adecuada de satisfacer esta demanda es la utilización de satélites capaces de cubrir toda la Tierra y de trabajar ininterrumpidamente. Entre los avances más notables en la actualidad, destacan las aplicaciones basadas en VSAT (acrónimo de Very Small Aperture Terminal, es decir, terminal de apertura muy pequeña). Este tipo de redes de telecomunicación vía satélite orientadas básicamente al mundo de los negocios, que hizo su aparición en la década de los años ochenta del siglo xx, y se extiende cada vez más por las áreas de gran actividad económica (p. ej. Europa) impulsada por la liberalización de las telecomunicaciones, permite la existencia de redes privadas de organizaciones que gestionan sus propias telecomunicaciones a nivel planetario (gran des corporaciones, multinacionales, instituciones, etc.).

A diferencia de las redes comerciales antiguas basadas en la existencia de muy pocas estaciones receptoras/emisoras dotadas de antenas de grandes proporciones, los sistemas basados en VSAT están formados por pequeñas antenas que hacen las veces de terminales de redes de telecomunicaciones. Entre las ventajas de este tipo de redes destacan el bajo coste de los terminales, su reducido tamaño (y La necesidad cada día de dar de manera móvil) y la gran facilidad de mayor lo tanto la posibilidad de hacerlos funcionero de dichas unidades, lo que permite que el propio usuario de estas redes gestione su participación en ellas y adapte la pertenencia a dicha estructura como mejor le convenga. Además de permitir salvar las carencias que presentan las zonas con infraestructuras poco desarrolladas, constituyen una alternativa más económica a la globalización de las operaciones, ya que requieren unas inversiones menores que las grandes infraestructuras de telecomunicación, pueden ampliarse a medida que aparezcan nuevas necesidades y, sobre todo, en las redes basadas en la tecnología VSAT los costes de transmisión son realmente independientes de la distancia cubierta mediante la comunicación.

Los componentes básicos de una red basada en VSAT son: uno o varios canales de comunicación vía satélite, una estación terrestre central y el número de terminales VSAT distribuidos por la superficie del planeta que sea capaz de gestionar la estación terrestre central. La estación terrestre central constituye el núcleo principal del sistema y lleva a cabo la conexión vía satélite entre todos los terminales VSAT de la red además de proporcionar la conexión de todos ellos con el ordenador central de la corporación propietaria de la red. Para su enlace con el satélite de telecomunicaciones sólo precisa una antena parabólica de entre cinco y quince metros de diámetro, así como un sistema de control del tráfico en la red (generalmente a través de una consola para el sistema de gestión de la red). Las topologías básicas empleadas en este tipo de redes de telecomunicación basadas en VSAT son: topologías en estrella y topologías en malla. En las topologías en estrella cada unidad remota VSAT está conectada mediante un enlace directo con la estación terrestre central. Por el contrario, en las configuraciones de red basadas en topologías de malla o de conexión total, de hecho, desaparece la estación terrestre central, de manera que las unidades VSAT se conectan entre ellas directamente a través del satélite.

Normalmente, la estación terrestre central es propiedad de la compañía u organismo que utiliza la red, si bien existe también la posibilidad de que varias empresas u organismos utilicen una misma estación terrestre central, lo que reduce aún más los costes de utilización de esta tecnología. En este segundo caso la gestión de la red la lleva a cabo, por regla general, un gestor independiente de las compañías que la utilizan y se ocupa de dar servicio a todas ellas en la medida de su aportación. En el esquema de funcionamiento de una red basada en la tecnología VSAT apreciamos tres partes fundamentales: el satélite de telecomunicaciones, encargado de garantizar las conexiones vía satélite entre la estación terrestre central y las unidades VSAT remotas, la propia estación terrestre central y algunas VSAT. El enlace entre el satélite y la estación terrestre central, así como las unidades VSAT se lleva a cabo mediante antenas parabólicas de pequeño diámetro. A la estación terrestre central, gestionada desde un terminal de red, están conectados todos los sistemas que, mediante protocolos adecuados, tienen acceso a la red. En los terminales remotos VSAT sucede lo mismo, si bien a través de una unidad interior que hace las veces de interfaz entre la red y los sistemas del usuario.