La evolución tecnológica: mayor ancho de banda en movilidad

La telefonía móvil, como el resto de las TIC, aunque de manera más acusada, ha descrito a lo largo de sus tres décadas de existencia dos curvas cuya trayectoria es divergente: por una parte, los sistemas de transmisión utilizados en las redes celulares han ido aumentando el ancho de banda que proporcionaban y por otra, el tamaño y, por consiguiente, el peso de los terminales ha ido en descenso. Estas dos curvas en forma de aspa han encontrado limitaciones, pero de distinta naturaleza; así, el incremento de ancho de banda (o velocidad) no ha encontrado por el momento una demanda proporcional que la justifique o la haga rentable. Por su parte, el proceso de miniaturización ha chocado ya con la propia ergonomía de los terminales, es decir, aunque la tecnología disponible permite una mayor reducción, no se avanza más ya que mermaría la propia utilidad de los aparatos.

Estos dos factores tienen una importancia trascendental para explicar el espectacular grado de adopción de los móviles en todos los mercados nacionales. En primer lugar, la reducción de peso y tamaño de los teléfonos celulares ha convertido a éstos en la primera tecnología realmente portátil, consiguiendo que se convierta en el nuevo reloj de pulsera de nuestra vida. La portabilidad se encuentra en el vértice de un triángulo donde se hallan también el carácter personal de los celulares. En segundo lugar, el ancho de banda es el factor tecnológico que ha marcado la evolución de unos sistemas a otros, es decir, los sistemas de telefonía móvil más novedosos se diferencian de los precedentes porque su acceso a la red es más rápido. Los sistemas de telefonía celular se dividen en 4 generaciones (G)si se incluyen las primeras redes analógicas y los últimos sistemas en fase de investigación y desarrollo; de este modo y para simplificar se pueden distinguir: Sistemas de primera generación (1G): introducidos en los años 80, son analógicos, utilizaban la conmutación por circuito (circuit switching) y su principal debilidad era la imposibilidad de roaming entre distintas redes, lo que explica su total sustitución por los sistemas 2G. Sus usuarios mayoritariamente pertenecían al segmento de los profesionales urbanos, ya que a priori eran los únicos que necesitaban una comunicación permanente.

Sistemas de segunda generación (2G): básicamente se caracterizan por ser completamente digitales, utilizan ya la conmutación por paquetes (packect switching) y son los responsables de la popularización universal de los celulares. Dentro del 2G se encuentran los siguientes sistemas:

GSM: el más popular y difundido del mundo, su éxito se debe sobre todo al inicial acuerdo de 15 operadores europeos (1987) de adoptarlo como estándar único, permitiendo una interoperabilidad entre todas las redes. Es un sistema esencialmente vocal debido a su limitado ancho de banda (hasta 14 Kb/sg), aunque incorporaba ya el primer sistema de transmisión de mensajería de texto (SMS). El GSM en Europa opera normalmente con las frecuencias de 900 y 1800 Mhz y en América Latina en los 850 y 1900 Mhz.

CDMAone: originalmente patentado por Qualcomm (1991) para el mercado norteamericano (estándar IS-95), con un limitado ancho de banda en torno a los 14 Kb/sg, su posterior desarrollo (IS-95-B) con una mayor velocidad disponible fue adoptado a finales de los 90’s en Japón y Korea. A pesar de la coincidencia con los sistemas europeos y japoneses 3G (denominados W-CDMA) es incompatible con éstos.

TDMA (IS-136): utiliza la misma tecnología que el GSM, aunque es incompatible con aquél. En realidad, este sistema se desarrolló para amortizar las inversiones en las redes analógicas AMPS en los EE.UU., por eso se conoce también como D-AMPS.

GPRS: se trata de una sistema mejorado sobre redes GSM, por eso se le considera un sistema 2,5G, que permite velocidades teóricas de hasta 171 Kb/sg en su máximo desarrollo,  aunque su velocidad media no pasa de los 56K (como el MODEM telefónico); el GPRS fue el primer sistema que permitió el acceso a Internet (soporta el protocolo IP) además de mensajería multimedia (MMS) y correo electrónico, aunque esta fortaleza se convirtió en la máxima debilidad del sistema, ya que el acceso era lento y (al menos en Europa)caro.

EDGE: es otro sistema mejorado para redes GSM/GPRS (de ahí su nombre Enhaced Data Rate for GSM Evolution) que permite distintas velocidades de hasta 236 Kb/sg en paquetes, por eso el EDGE puede ser considerado un sistema 3G o 2G dependiendo de cómo lo implemente la operadora de red celular. Aunque inicialmente se lanzó como un sistema puente hasta la llegada del UMTS, el retraso de la comercialización de este último en el mercado europeo convirtió al EDGE en una alternativa más segura y rentable para muchas operadoras tanto en Europa como en América Latina.

Sistemas de tercera generación (3G): surgen como consecuencia de superar la dispersión e incompatibilidad de los sistemas precedentes. De este modo, la UIT adoptó un estándar global denominado IMT-2000, a partir del cual se desarrollaron los sistemas 3G actualmente en funcionamiento.

W-CDMA: adoptado como norma para el sistema europeo de 3G (UMTS) y por el japonés FOMA de la operadora DoCoMo4, este sistema proporciona anchos de banda de 384 Kbps hasta 2 Mbps, dependiendo de si la recepción se produce en exteriores o en interiores con conexión fija. Permite el acceso a Internet (IP) y la oferta de servicios multimedia e interactivos, como la popular videoconferencia y la descarga de contenidos digitales como música y videoclips. En el mercado europeo, a principios de la década actual, el UMTS supuso el primer descalabro serio de la industria (operadoras y fabricantes), ya que sus previsiones fueron por delante de la demanda real y del propio estado de la tecnología en el momento de su lanzamiento. Este tropiezo inesperado de la industria europea proporcionó a Japón el liderazgo en el mercado de aplicaciones para 3G, lo que convirtió al mercado nipón en el laboratorio mundial de este tipo de servicios.

CDMA2000: este sistema es la versión 3G del CDMA (cumple el estándar IMT-2000), y fue el primero que se comercializó en el mundo (antes incluso que el FOMA japonés), ya que la operadora coreana SK Telecom lo lanzó en octubre de 2000. En la actualidad es el sistema 3G que más usuarios tiene en el mundo, por delante del WCDMA, aunque su principal mercado está en Asia, donde tiene su mayor número de suscriptores.