LAS PLATAFORMAS Y SUS OFRECIMIENTOS

Twitch

La plataforma ofrece dos modalidades, por un lado, el programa de afiliados, en el cual le exigen al creador de contenido 500 minutos de transmisión totales en los últimos 30 días, emitir durante 7 días distintos, un promedio de al menos 3 espectadores durante el último mes y tener un mínimo de 50 seguidores; desde la parte económica podrán percibir ingresos vendiendo suscripciones a sus seguidores, recibiendo un centavo por cada Bits usado en Cheers en su canal (los Bits son objetos intangibles o virtuales que pueden comprarse en la plataforma), porcentajes por los anuncios reproducidos en su canal; también, tienen el programa de partner en el cual los streamers deberán emitir durante 25 horas, 12 días distintos al mes y tener un promedio de 75 espectadores en simultáneo y las formas de generar ingresos son similares a los afiliados.

Uno de los aspectos interesantes dentro de esta retribución económica es la posibilidad de percibir ingresos por los anuncios que se reflejen en el canal del streamer, pues se ha convertido en una de las principales causales para recibir ingresos por parte de los creadores de contenido de la plataforma, no obstante, el 6 de junio del año en curso, se generó la polémica por las nuevas directrices de contenido de marca publicadas por Twitch en las cuales limitada el tamaño que podían mostrar los streamers en las pantallas, pero tan peor prohibía la posibilidad de mostrar anuncios en video gráficos o audios pretendiendo que se las transmisiones no se cargaran de publicidades y se desvirtuara el sentido de la plataforma, la decisión generó gran revuelo en la comunidad y el día 7 de junio, Twitch se vio en la obligación de dejar sin efecto las pautas y eliminarlas por completo permitiéndose entonces la publicación de contenido promocional siempre y cuando cumpla con las directrices o condiciones dispuestos por ellos.

Bigo Live

En Bigo encontramos dos figuras de asociarse para poder obtener ingresos económicos o beneficios trabajando con ellos, por un lado, es la de convertirse en un ‘Presentador Oficial, esto quiere decir que los streamers suscriben un contrato directo con la plataforma, estos presentadores deberán cumplir con una serie de metas u objetivos de regalos que son enviados por la audiencia durante la transmisión1, dentro de las condiciones destacan que deberá transmitir al menos 30 horas al mes con tope máximo de 2 horas al día, es decir, que como mínimo las transmisiones las podrán realizar en 15 días al mes, el pago oscila entre los $ 150 USD y $ 10.000 USD dependiendo de los logros alcanzados en ese mes. La otra forma de trabajar con ellos es mediante la figura de agencias, estas son básicamente organizaciones que se encargan de reclutar a creadores de contenido y mientras más streamers recluten mayor dinero recibirán.

YouTube

Una de las plataformas más comunes de transmisión permite a los creadores de contenido percibir ingresos por los anuncios que aparezcan en los videos que sean reproducidos en la página o entre feeds, también podrán generar ingresos por las membresías que sean tomadas por parte de los suscriptores; para cualquiera de las posibilidades anteriores es menester postularse al programa ‘socios YouTube’ para el cual exigen tener al menos 1.000 suscriptores y 4.000 horas de reproducción o 10 millones de visitas al shorts durante el último año o los últimos 90 días respectivamente. Vistos los anteriores ejemplos, es importante recalcar que las anteriores son las figuras que generalmente utilizan estas aplicaciones, no siendo excluyentes otras formas de contratar directamente a los creadores de contenido ofreciéndoles ingresos u honorarios mucho mayores al igual que beNeficios que no se podrían obtener mediante alguno de los programas mencionados, como, por ejemplo, el famoso contrato ofrecido por la plataforma Kick a xQc y a Amouranth por la suma de 70 millones de dólares por dos años para cada uno de los streamers.

Antagónicamente a lo referido, debido a la laxitud de sus clausulados estos acuerdos no siempre son tan fructíferos como se pretende y terminan convirtiéndose en un problema ya sea por encontrarse en ellos cláusulas que terminan siendo abusivas, cláusulas de exclusividad futuras o por ser usados para ocultar la configuración de contratos de indole laboral. En lo que respecta a la exclusividad, estas pretenden que una persona preste servicios solamente en favor de otro, limitando con esto la posibilidad de suscribir contratos con terceros con el mismo objeto o finalidad, desde el punto de vista laboral, la exclusividad en si no es una obligación de ningún trabajador contratista y en la gran mayoría de los países de Sudamérica, gozan de plena validez y deberán constar siempre por escrito con una obligación clara y precisa que permita su exigibilidad y cumplimiento, lo que no está permitido es celebrar contratos con exclusividad con vigencia futura, es decir, siendo exigible posterior a la fecha de terminación o finalización del contrato pues esto terminaría por ocasionar una especie de esclavitud contractual para los streamers o dignas de ser retratadas en un nuevo caso Bosman.

Desde el punto de vista del derecho de la competencia, se ha dicho que cuando una persona natural o moral imponen cláusulas de exclusividad en los contratos con proveedores con la intención o “efecto de excluir del mercado a competidores igualmente eficientes”, si bien en el caso en cuestión se hace referencia a los contratos de suministro, el mismo análisis puede aplicarse a la relación entre las plataformas y los streamers en el entendido que este tipo de cláusulas podrían impedir el ingreso de nuevas plataformas que tengan la capacidad económica, administrativa y operativa que las ya presentes en el mercado.