
En realidad el CDMA2000 integra una familia de sistemas que incluyen el CDMA20001X y el CDMA20001xEV y que se distinguen básicamente por el ancho de banda que proporcionan (de 307 Kbps hasta 3 Mbps), por lo que en algunos mercados se considera un sistema 2G.TD-CDMA: a este sistema se le conoce como el UMTSTDD (de Time División Duplexing), y más que un competidor del UMTS en realidad es un desarrollo de su interface aérea especialmente diseñada para vehículos en movimiento y para acceso a Internet en banda ancha, convirtiéndose en una alternativa al Wimax cuando la cobertura UMTS sea integral.
HSPA (High Speed Packet Access): se trata de un sistema 3G mejorado para redes UMTS, ya que proporciona mayores velocidades de acceso que aquel y responde a la estrategia de los operadores de móviles de competir con los operado-res de telefonía y cable para proporcionar acceso a Internet en banda ancha tanto en el terminal telefónico como desde la computadora (mediante tarjeta o MODEM móvil USB). Lanzado inicialmente en Europa en el 200616, su desarrollo contempla dos fases:
HSDPA: este sistema mejora el segmento de bajada (Downlink) con velocidades teóricas de hasta 14 Mbps, permitiendo descargas más rápidas de ficheros de audio y video, así como video en streaming de alta calidad.
HSUPA: es un sistema avanzado para la red UMTS especialmente diseñado para incrementar la velocidad del segmento de subida (uplink) hasta los 5,7 Mbps, si se implementa con su máxima categoría de las seis disponibles. Aunque tradicionalmente el segmento de subida no ha soportado una demanda de ancho de banda similar a la de bajada, el auge de los contenidos generados por el propio usuario (UGC) puede corregir esta asimetría, al incrementarse el tráfico de datos hacia la red.
Sistemas de cuarta generación (4G): más que un nuevo sistema de telefonía móvil, la cuarta generación es por el momento un análisis sobre las necesidades futuras de las comunicaciones en movilidad, cuya piedra angular es la integración de todas las tecnologías existentes. Aunque en este capítulo nos hemos referido a la telefonía celular como la principal tecnología para la comunicación móvil, no se puede olvidar el hecho de la actual proliferación de redes WiFi (en espacios públicos y hogares) y las iniciativas para el acceso a Internet mediante Wimax en áreas metropolitanas están alterando el panorama de las comunicaciones móviles.
La nueva visión de los sistemas avanzados de comunicación móvil se basa pues en la reutilización de las tecnologías existentes y en la transición suave (seamless) entre unos sistemas y otros, permitiendo a las operadoras amortizar la inversión en redes y evitando al usuario la presión por el cambio hacia unos nuevos terminales y sistemas en ocasiones inútiles para sus hábitos de consumo.- LTE (Long Term Evolution): no es un estándar tecnológico sino la denominación de un proyecto de trabajo para la evolución futura de las redes UMTS. Por tanto, más que especificaciones lo que se fijan son objetivos, entre los que se encuentran: mejora sustancial del ancho de banda disponible en ambos segmentos (de hasta 100 Mbps en el de bajada y 50 Mbps en el de subida), utilización de un margen amplio de frecuencias (de 20 Mhz hasta 1,5 Mhz) que permite integrar a todos los operadores de redes GSM y UMTS, mayor número de usuarios activos por célula y, por último, antenas transparentes a todos los sistemas, lo que redundará en una mejora de las actuales y evitará su multiplicación.
NGMN (Next Generation Mobile Networks): se trata de una alianza entre los principales operadores y fabricantes mundiales para diseñar las redes móviles de la siguiente década. Aunque se desarrolla al margen de la LTE, su visión coincide en lo básico, esto es, la NGMN será una red que integre en continuidad todas las redes móviles superando la redundancia entre sistemas.
La NGMN refleja la demanda de la industria de reutilizar los sistemas existentes mejorando su eficiencia (y por tanto extendiendo su vida útil), evitando en el futuro la necesidad de costosas inversiones en nuevos sistemas incompatibles con los precedentes y con costes similares a la xDSL para el usuario. La evolución tecnológica camina, por tanto, hacia un mayor ancho de banda y una mayor eficiencia, pero con un cierto criterio de pragmatismo. No todos los usuarios demandarán, ni ahora ni en el futuro, el máximo ancho de banda disponible en todo momento y en cualquier punto de la red, lo que significa que la velocidad de acceso, por lo menos en determinadas magnitudes, será una potencialidad más que una característica básica del sistema. Lo realmente importante, en el diseño de los nuevos sistemas y redes, es la transparencia absoluta de los futuros terminales (tele-fónicos) con respecto a todas las redes existentes. Al usuario no le debería preocupar si está bajo la cobertura de una red celular o WiFi; lo que realmente demanda (y demandará) es que pueda acceder a todos los servicios que necesita en cualquier lugar (o al menos en un número creciente) con independencia de la red que se lo proporcione.

Belén Stettler, oriunda de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina, cuenta con 35 años y es Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires (UBA). A lo largo de sus 13 años de trayectoria en comunicación política, ha trabajado como consultora en Buenos Aires, especializándose en estrategia, investigación y comunicación directa. Ha dirigido equipos de comunicación en diversas campañas. Su experiencia incluye roles importantes en la Obra Social del Personal de Seguridad Pública de Buenos Aires, la Vicejefatura de Gobierno de Buenos Aires, Claves Creativas, Ford Argentina y AkzoNobel, iniciando su carrera en Grupo Suessa Organización Empresaria.
