
La segunda propiedad limitadora del sistema interior que se pone de manifiesto una y otra vez en los experimentos de captación y de resolución de problemas es la cantidad de información que la memoria a corto plazo es capaz de retener. También en este terreno la unidad importante parece ser el «tramo», donde este término tiene exactamente el mismo significado que en la definición de la constante de la captación.
George Miller en su justamente célebre trabajo sobre el mágico número siete, más o menos dos, 10 centraba la atención sobre este parámetro, previamente conocido como algo aparte de las tareas del espacio dígito, consideración de la numerosidad y discriminación. En la actualidad no resulta ya tan plausible como cuando escribió el trabajo que en los tres tipos de tarea figure un solo parámetro, más que tres diferentes parámetros; vamos a considerar aquí únicamente tareas de la variedad del espacio dígito. Además, tampoco queda totalmente claro si el valor correcto del parámetro es siete o dos… constituye una esfera demasiado amplia para que resulte cómoda.
Los hechos que parecen resultar de los últimos experimentos realizados en relación con la memoria a corto plazo son los siguientes. Si se pide a un sujeto que lea una lista de números dígitos o de letras y que la repita, por lo general sabrá hacerlo correctamente cuando la lista no excede de siete o incluso de diez debe recordar y la de repetirlo se interpone una labor cualquiera, por simple que sea, el número de las cosas sientan con la vida cotidiana, podríamos llamar a estos números los a constantes del listín telefónico». Por lo general, somos capaces de retener siete números de la lista telefónica siempre que no nos veamos interrumpidos… ni siquiera por nuestros propios pensamientos. En los experimentos que parecen demostrar que se retienen más de dos a tramos, después de una interrupción, estos fenómenos pueden casi siempre explicarse someramente gracias a mecanismos de los que ya tratamos anteriormente. En algunos de dichos experimentos, la explicación como ya señalaba Miller es que el sujeto reelabora el estímulo, descomponiéndolo en un número más pequeño de «tramos», antes de almacenarlo en la memoria a corto plazo. En aquellos experimentos en que resultaba que en la memoria a corto plazo podía retenerse «demasiado», en realidad el tiempo concedido a los sujetos les permitía fijar el exceso de cosas a recordar en la memoria a largo plazo.
Voy a citar solamente dos ejemplos de entre los que ofrece la literatura del género. N. C. Waugh y D. A. Norman informan de experimentos, tanto propios como ajenos,” que demuestran que únicamente los dos primeros elementos de una sucesión a recordar se retienen con una cierta seguridad tras una interrupción, pero que existe una cierta retención residual por lo que respecta a los restantes elementos. El cálculo de los tiempos de fijación de que disponen los sujetos en estos experimentos demuestra que una evaluación del paso a la memoria a largo plazo, calculada en cinco segundos, podría explicar la mayor parte de los residuales. (Esta explicación es perfectamente consecuente con el modelo teórico que proponen los mismos Waugh y Norman.)
Recientemente, Roger Shepard manifestaba que si a unos sujetos se les muestra una sucesión muy larga de fotografías-principalmente paisajes pueden recordar con gran seguridad cuáles han visto, al pedírseles que las seleccionen entre un grupo más nutrido de fotografías. Cuando advertimos que se trata de una labor de reconocimiento, que no precisa sino de un almacenamiento de detalles diferenciadores, y que el tiempo que se concede por elemento a recordar es del valor de unos seis segundos, los fenómenos se hacen perfectamente comprensibles-predecibles incluso dentro del marco de la teoría que presentamos

Belén Stettler, oriunda de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina, cuenta con 35 años y es Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires (UBA). A lo largo de sus 13 años de trayectoria en comunicación política, ha trabajado como consultora en Buenos Aires, especializándose en estrategia, investigación y comunicación directa. Ha dirigido equipos de comunicación en diversas campañas. Su experiencia incluye roles importantes en la Obra Social del Personal de Seguridad Pública de Buenos Aires, la Vicejefatura de Gobierno de Buenos Aires, Claves Creativas, Ford Argentina y AkzoNobel, iniciando su carrera en Grupo Suessa Organización Empresaria.
