RECONOCIMIENTO DE LOS ESPORTS COMO DEPORTE. EXPERIENCIA COMPARADA

Los deportes electrónicos y su tratamiento legislativo a lo largo del mundo han sido por demás variados e incluso antagónicos. Encontramos varios países donde el propio ordenamiento jurídico interno ha procurado actualizar su normativa interna procurando y dando pasos para que los esports fueran considerados como deporte y desde luego que dichos pasos están directamente relacionados con la idiosincrasia de cada país y del desarrollo de los esports, claro ejemplo son varios países asiáticos que han sido vanguardistas en estos aspectos y los esports son trascendentes en su idiosincrasia. En el año 2017, la Comisión Europea de Deporte (CED) declaró que los deportes electrónicos se ajustan perfectamente a la definición de deporte cuando involucran aspectos físicos, psicológicos y estratégicos, y que las personas que los practican pueden ser calificadas de atletas. Diversos países ya han dado los primeros pasos a los efectos de legitimar los deportes electrónicos, siendo, desde luego, los países asiáticos los precursores. Repasemos sumariamente el tratamiento de los esports en algunos países, ya que su regulación y reconocimiento, no hacen más que legitimarse como deportes. Corea del Sur, cuna de los esports, se ha ocupado de jerarquizarlos, a tal punto, que en el año 2002 crea la “Korea Esports Association” (KeSPA), la cual está integrada por miembros del Ministerio de Deporte, Cultura y Turismo del mencionado país, tal como señala Alex Barbarà en su blog”Regulación jurídica de los deportes electrónicos en Corea del Sur “creando en el año 2002 la “Korea Esports Association” donde cuenta con miembros del Ministerio de Deporte, Cultura y Turismo de Corea@9).

En China, dicho gobierno reconoció oficialmente a los esports en noviembre del año 2003. La Administración General de Deportes del Estado reconocía formalmente a los esports como el deporte número 99 oficial de la República Popular de China. Francia ha incorporado dos artículos en su ley 1231-2016 para una República Digital. En 2016, la Federación Francesa de Juegos de Video (FFJV) y el Deporte Electrónico fueron reconocidas oficialmente por el gobierno de dicho país, a través del Ministerio de Educación de dicho país. Pudiendo así, los jugadores de deportes electrónicos tener acceso legal a la formación deportiva y entrenamiento de alto nivel. El gobierno alemán, en el año 2017, validó a la Federación Alemana de Deportes Electrónicos (ESBD), reconociendo oficialmente como deporte a los esports. El Tribunal Supremo de Italia, por resolución del año 2000, expresó que el póker y el ajedrez cumplen con los elementos para ser reconocidos como deportes, lo que conllevó a prestigiosos actores de la industria de los esports y diversos juristas a posicionar a los esports en ese mismo carril. En Estados Unidos en el 2013, se concedió una visa de atleta profesional al jugador de esports al canadiense Danny “Shiphtur” Le, siendo esto un hito más que trascendente.

También se han establecido equipos profesionales de deportes electrónicos en América del Norte. Simbólicamente, en EE.UU. y a través de su Casa Blanca en su portal “We The People” en el año 2016, se realizó una petición para que los jugadores de esports fueran considerados atletas internacionales y así pudieran obtener visados de deportistas.

No se puede profundizar sobre legitimidad de los esports como deporte, si no se hace mención a la posición del máximo órgano del deporte en el planeta, el Comité Olímpico Internacional, quien se ha sumergido en intensos debates internos, filosóficos y prácticos, a los efectos de jerarquizar o no a los esports como deportes.

Día a día y a un ritmo vertiginoso, el COI se va acercando a los esports, rompiendo barreras y paradigmas ya instalados.

El mundo avanza a pasos dinámicos, y la tecnología y las nuevas generaciones a pasos aún más rápidos, por lo que es necesario acompasar y acompañar dicha revolución, ya que los propios hechos y realidades son las que realmente miden el grado de importancia de los esports en nuestro mundo. Y nosotros, los juristas, no podemos hacer caso omiso a esa revolución, sino que debemos, como parte de ser un agente de cambio, apoyar esos cambios. Naturalmente, toda revolución, como en la de los esports, se pone “la carreta delante de los bueyes”, y la regulación y jerarquización de los mismos, llega con el tiempo. Por lo que la realidad va a una velocidad, y nosotros y los legisladores, a una mucho más lenta. En Sudamérica, el Comité Olímpico ya está involucrando a los deportes electrónicos para los próximos Panamericanos que se darán en Santiago de Chile en octubre, noviembre 2023, a las disciplinas de e-Football y DOTA dentro de su calendario deportivo. En Europa, este mismo año, en los juegos europeos organizados bajo la estructura del COI, también existirán distintas disciplinas de esports integradas a los juegos europeos. El Comité Olímpico Internacional (International Olympic Committee) y el Consejo Olímpico Nacional de Singapur (Sin.gaporense National Olympic Council) anunciaron en el primer semestre de 2023 la inclusión del Fortnite en la semana de esports olímpicos (Olympic Esports Week). Dicha inclusión se encuentra respaldada e “incubada” por la Federación Internacional de Tiro (International Shooting Sport Federation).