BIOLOGÍA Y PSICOLOGÍA EN LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

BIOLOGÍA Y PSICOLOGÍA EN LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

La inteligencia artificial trata fundamentalmente de la incorporación a las máquinas de características biológicas y sicológicas. En la década de los cuarenta, Norbert Wiener mostró la analogía entre los mecanismos de comunicación y control de los sistemas biológicos y artificiales. Como resultado de sus investigaciones surgió la cibernética que estudia el manejo de información, la retroalimentación y la adaptación tanto en máquinas como en animales. Hoy, desarrollando dicho enfoque, las diferentes ciencias cognoscitivas aglutinan las disciplinas interrelacionadas de la sicología, la lingüística, la informática, la neurofisiología, y la Inteligencia artificial. Los investigadores en Al continuarán beneficiándose de los nuevos enfoques del fenómeno humano que plantea la sicología cognoscitiva, y los sicólogos aprovecharán ventajosamente los modelos sicológicos y los métodos de modelación desarrollados en Inteligencia artificial. Los sistemas de Al evolucionarán hacia la duplicación de una gama cada vez más amplia de características y procesos mentales y de comportamiento netamente humanos. Podemos especular, no obstante, para cuando un sistema de Al de propósito general habrá alcanzado un nivel de competencia equivalente al del ser humano medio.

ÁREAS ESPECÍFICAS DE DESARROLLO

Muchas tecnologías y disciplinas diferentes convergen para agilizar el desarrollo de la inteligencia artificial. Estas tendencias, fuertemente interrelacionadas, son en un sentido amplio cuestiones tecnológicas y teóricas.

Tecnologías

La tecnología electrónica subyace actualmente sobre toda la informática actual. Los microcircuitos tradicionales utilizan la tecnología del silicio, aunque se investigan nuevos materiales, arseniuro de galio y fosfato de indio. Simultáneamente se especula sobre la posibilidad de fabricar sistemas informáticos basados en moléculas proteínas o en componentes ópticos para conseguir prestaciones superiores y mayor capacidad de almacenamiento de datos. Se están fabricando nuevos superordenadores con nuevas arquitecturas (de elevado paralelismo o flujo de datos) que aumentaran considerablemente la potencia de computación. En robótica se han alcanzado considerables progresos en áreas tales como tecnología sensorial e Ingeniería mecánica. También se han conseguido robustas fuentes de alimentación miniatura.

Cuestiones teóricas

Los diferentes procesos de Al están basados en la formulación de los algoritmos apropiados, procedimientos heurísticos y técnicas de representación de conocimientos para tareas determinadas. na vez más, los descubrimientos en biología y sicología son muy importantes en este contexto. Por ejemplo, la comprensión de los diversos aspectos de la percepción visual, v.g.: de los fenómenos de estereoscopia, pueden conducir al desarrollo de algoritmos para sistemas artificiales. Simultáneamente se investigan métodos lógicos que van desde el cálculo proposicional de primer orden a los formalismos difusos y monofónicos para contribuir a los procedimientos de representación de conocimientos e inferencia en artefactos. Progresos en las áreas mencionadas influirán en la evolución de lenguajes de programación capaces de afrontar el manejo de ideas y conceptos en contraposición a las simples tareas de computación numérica. La programación lógica, ejemplificada en lenguajes tales como Lisp y Prolog, influirá en el tipo de software que veremos en el futuro. Además, los progresos en campos tales como la lingüística y la epistemología determinarán el alcance de la comprensión del lenguaje y de los conceptos en las máquinas. Un conglomerado de disciplinas abstractas contribuirá a la caracterización de la inteligencia artificial en los años venideros. Los progresos en todos estos campos ampliarán inevitablemente el espectro de la Al.

ESPECTRO DE LA AI

El espectro tradicional de la Al ha estado relacionado con un grupo de funciones cognoscitivas bien definidas memoria, aprendizaje, resolución de problemas, toma de decisiones, comprensión del lenguaje, juego de partidas, percepción visual, etc. En el futuro estas variadas actividades se harán más sofisticadas y en algún modo más humanizadas. Estos procesos representan, en cierto sentido, una fase inicial de la evolución de la Al. Una mayor comprensión de los diversos aspectos teóricos junto con el progreso tecnológico ampliará el espectro de la Al a fenómenos tales como la intuición, la creatividad y la emoción. Actualmente existen, por ejemplo, varias teorías cognoscitivas de la emoción (ver K T Strongman, The Psichology of Emotión, Wiley, 1978) que implican que la emoción se puede modelar efectivamente mediante adecuados mecanismos de proceso de la información. En principio no existe ninguna facultad humana que no pueda ser incorporada a sistemas artificiales.

En este capítulo hemos indicado brevemente algunos de los aspectos teóricos y tecnológicos que seguirán determinando la evolución de los sistemas de Al en nuestra era. Por encima de tales cuestiones están los aspectos sociopolíticos de los que depende la supervivencia de la raza humana: la guerra nuclear no contribuiría mucho al desarrollo de los sistemas de la Al. Paradójicamente, sin embargo, los sistemas de Al pueden contribuir a instigar tal confrontación. Dejando aparte los catastrofismos, los progresos en Al son predecibles siempre que se garanticen los fondos económicos necesarios. Los intereses de los estados modernos y los omnipotentes intereses comerciales de las empresas parecen garantizar, fuera de toda duda, la disponibilidad de dichos fondos.