
La tecnología de la computación se ha venido utilizando desde el principio de la década de los sesenta en aplicaciones tales como planificación de cursos, evaluación de exámenes y administración de recursos educativas. Uno de los principales objetivos de la enseñanza asistida por ordenadores (CAI: Computer Aided Instruction) ha sido investigar las técnicas de producción de programas educativos que estructurasen las materias de los cursos en lecciones personalizadas, adaptadas a las necesidades de cada alumno. En los programas de enseñanza inteligente asistida por ordenador (ICAI: Inteligent Computer Aided Instruction), que aparecieron en la década de los setenta, el material del curso se impartía independientemente de los procedimientos de enseñanza, a fin de poder generar problemas y comentarios diferentes para cada uno de los alumnos. Actualmente las técnicas de inteligencia artificial contribuyen al diseño de programas que tienen en cuenta tanto los puntos fuertes como los débiles del estudiante, así muy útil para el aprendizaje.
Los primeros sistemas ICAI centraban su atención en el contenido de las lecciones. Significaron importantes progresos en este campo: SCHOLAR, un tutor de geografía; SOPHIE, un tutor en localización de averías en equipos electrónicos; y EXCHEK un tutor en lógica y teoría de conjuntos. Todos estos sistemas tienen un elevado nivel de conocimientos en sus respectivas materias, y tienen capacidad para resolver de modo Interactivo una gran variedad de situaciones. Otros programas expertos en el campo pedagógico son: – WHY, que actúa como profesor capaz de enseñar procesos geográficos complejos determinados por muchas variables. El sistema utiliza como norma pedagógica la heurística socrática y puede corregir errores conceptuales de los estudiantes. WHY es en cierta forma, una ampliación de SCHOLAR.
– WEST, descrito como un programa que induce al descubrimiento de los conceptos que trata de enseñar, supone que el estudiante va estructurando la comprensión de una tarea o situación. El sistema inspirado en un tablero de juego va corriendo progresiva-mente los conceptos erróneos del alumno que actúa interactiva-mente con el sistema a través de un “preceptor”.
– WUMPUS, utiliza técnicas derivadas de juegos para enseñar diversos aspectos de la lógica, las probabilidades, la teoría de la toma de decisiones, y la geometría. En una de sus versiones actúa como preceptor WUSOR II, un sistema que coordina la interacción de cuatro programas especializados: Expert, Psychologist, Stu-dent Model y Tutor. EI sistema está considerado como una ayuda muy útil para el aprendizaje.
– GUIDON, un programa de resolución de problemas relacionados con el diagnóstico de patologías de índole diversa. El programa utiliza las reglas del sistema consultivo MYCIN. Por ejemplo, el estudiante establece un diálogo con un paciente que se sospecha padece una infección y aprende a utilizar la información clínica y los datos de laboratorio como fundamentos de un diagnóstico. El sistema interactivo de este programa es más sofisticado que los de WEST y WUMPUS que sólo responden a la última aserción del estudiante, y que los de SCHOLAR y WHY basados en preguntas y respuestas repetitivas.
– BUGGY, cuya finalidad es identificar los conceptos aritméticos erróneos adquiridos por el alumno. El sistema puede explicar las causas de los errores aritméticos del alumno. Se ha demostrado que construir el modelo de los errores que se cometen al realizar una tarea es más difícil que realizar dicha tarea. BUGGY puede utilizarse para formar a los profesores, pues puede mostrar los errores más frecuentes de los alumnos en el proceso de aprendizaje.
Básicamente los programas que acabamos de describir son sistemas de ayuda didáctica. Existen también programas para aprender por la práctica. Entre ellos cabe destacar los “entornos de aprendizaje”, por ejemplo: el LOGO, basado en LISP y su conocida aplicación de la tortuga geométrica; el intercambiador de mensajes SMALLTALK y su ampliación THINGLAB; y el sistema de animación DIRECTOR. En este último, los potentes recursos del lenguaje de programación se utilizan conjuntamente con sofisticados procedimientos gráficos. La inteligencia artificial ha contribuido de modo notable al desarrollo de los sistemas expertos educativos y de los sistemas expertos en general. Frecuentemente se hace referencia a sistemas de instrucción inteligente asistida por ordenador (ICAI) que permiten una mayor flexibilidad en los entornos docentes. Los progresos en este sector continuarán en los años venideros. Unos de los principales objetivos es ofrecer al estudiante un entorno natural de aprendizaje que permita una relación personalizada, similar a la tradicional entre el alumno y tutor.

Belén Stettler, oriunda de Río Gallegos, Santa Cruz, Argentina, cuenta con 35 años y es Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad de Buenos Aires (UBA). A lo largo de sus 13 años de trayectoria en comunicación política, ha trabajado como consultora en Buenos Aires, especializándose en estrategia, investigación y comunicación directa. Ha dirigido equipos de comunicación en diversas campañas. Su experiencia incluye roles importantes en la Obra Social del Personal de Seguridad Pública de Buenos Aires, la Vicejefatura de Gobierno de Buenos Aires, Claves Creativas, Ford Argentina y AkzoNobel, iniciando su carrera en Grupo Suessa Organización Empresaria.
